
Testimonios Reales: Lo Que Dicen los Propietarios de Motos Eléctricas en Colombia
Descubre experiencias reales de colombianos que ya usan motos eléctricas. Ahorro, ventajas y retos del día a día con scooters eléctricos en Colombia.

Descubre experiencias reales de colombianos que ya usan motos eléctricas. Ahorro, ventajas y retos del día a día con scooters eléctricos en Colombia.
El mercado de motos eléctricas en Colombia ha crecido de manera exponencial en los últimos años. Según datos del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), las matriculaciones de motos eléctricas en el país superaron las 50.000 unidades en 2023, un incremento del 120% frente al año anterior. Pero más allá de las cifras, lo que realmente importa es la experiencia de quienes ya conviven a diario con estas máquinas silenciosas y eficientes.
En este artículo reunimos testimonios reales de propietarios de motos y scooters eléctricos en distintas ciudades de Colombia: desde Bogotá hasta Medellín, pasando por Cali, Barranquilla y municipios intermedios. Sus historias revelan verdades que ningún folleto publicitario te contará.
Andrés lleva dos años usando una scooter eléctrica para su trabajo como domiciliario en la localidad de Chapinero. "Antes gastaba entre $180.000 y $220.000 pesos al mes en gasolina. Ahora pago menos de $30.000 en electricidad. La diferencia es brutal", cuenta con entusiasmo. Andrés recorre aproximadamente 80 kilómetros diarios y carga su moto en casa durante la noche, aprovechando la tarifa nocturna de energía.
Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. "Al principio me preocupaba la autonomía, sobre todo en días de mucho trabajo. Pero aprendí a planificar mis rutas y ahora no tengo ese problema. Lo que sí me molesta es que no hay suficientes puntos de carga en la ciudad", admite.
Valentina adquirió su scooter eléctrica hace un año gracias a un crédito con cuotas accesibles. Para ella, el factor diferencial fue el pico y placa. "Con una moto eléctrica no tengo restricción de pico y placa en Bogotá. Eso para mí vale oro. Puedo moverme cualquier día a cualquier hora sin preocupaciones". Esta exención, vigente en la capital, ha sido uno de los principales motivadores para que jóvenes y trabajadores adopten la movilidad eléctrica.
Medellín se ha posicionado como una de las ciudades más progresistas en términos de movilidad sostenible en América Latina. Carlos trabaja en el sector industrial y usa su moto eléctrica para desplazarse entre diferentes plantas en el área metropolitana. "Medellín tiene muchas subidas y bajadas, y yo tenía miedo de que la moto no aguantara. Pero me sorprendió. Tiene buena potencia para las lomas y el frenado regenerativo me ayuda a recuperar energía en las bajadas".
Carlos también destaca el respaldo técnico: "Encontré un taller especializado en motos eléctricas cerca de mi casa. Eso me dio mucha tranquilidad. El mantenimiento es mucho más barato que el de una moto a gasolina: sin cambios de aceite, sin filtros, sin bujías".
Marcela usa su scooter eléctrica para entregar arreglos florales en Envigado y municipios cercanos. Para ella, la imagen también importa: "Mis clientes me comentan que llego en una moto silenciosa y sin humo. Eso transmite una imagen moderna y responsable con el medio ambiente, que va muy bien con mi marca". Marcela calcula que ha ahorrado más de $2.000.000 de pesos en combustible durante el primer año de uso.
El clima cálido de Cali plantea un reto particular: el calor puede afectar la vida útil de las baterías si no se gestiona bien. Jhon lo aprendió por las malas: "Al principio dejaba la moto al sol todo el día y noté que la batería bajaba más rápido. Ahora busco siempre la sombra y la batería dura mucho más". A pesar de este aprendizaje inicial, Jhon no cambiaría su scooter eléctrica por nada: "El tráfico en Cali es terrible. Con la moto eléctrica me muevo entre los carros sin problema y llego a tiempo a todas mis entregas".
En Barranquilla, donde las temperaturas pueden superar los 35°C, Paola usa su moto eléctrica para ir al colegio donde trabaja. "La gente me pregunta si el calor daña la moto. La verdad es que con el mantenimiento adecuado no he tenido problemas. Lo que sí recomiendo es no cargarla en las horas de más calor del día". Paola también resalta el impacto ambiental: "Barranquilla tiene problemas de contaminación del aire. Saber que yo no estoy contribuyendo a eso me hace sentir bien".
A lo largo de todos estos testimonios, emergen desafíos compartidos que vale la pena mencionar con honestidad:
Pero los aspectos positivos superan ampliamente a los negativos en la mayoría de testimonios recopilados:
Colombia ha dado pasos importantes para incentivar la movilidad eléctrica. La Ley 1964 de 2019 establece beneficios tributarios para vehículos eléctricos, incluyendo exención del IVA y reducción del impuesto de matriculación. Adicionalmente, varias ciudades han implementado medidas de tráfico favorables para estos vehículos.
El Ministerio de Minas y Energía y el Ministerio de Transporte han trabajado en conjunto para desarrollar una hoja de ruta de electromovilidad que incluye la expansión de la red de carga pública. Sin embargo, los propietarios consultados coinciden en que la implementación en terreno aún va rezagada frente a las necesidades reales de los usuarios.
Quienes llevan más tiempo con sus motos eléctricas comparten estos consejos prácticos para nuevos usuarios:
Los propietarios reportan ahorros de entre $150.000 y $200.000 pesos mensuales en combustible, dependiendo del kilometraje. Sumado al menor costo de mantenimiento, el ahorro anual puede superar $2.500.000 pesos.
La mayoría de fabricantes garantizan entre 500 y 1.000 ciclos de carga, lo que equivale aproximadamente a 3 o 5 años de uso normal. Con un buen manejo, la batería puede durar más tiempo.
Sí. Los modelos modernos tienen suficiente torque para subir pendientes pronunciadas. Además, el frenado regenerativo permite recuperar energía en las bajadas.
Aunque están creciendo, los puntos de carga públicos aún son limitados. La mayoría de usuarios carga en casa. Algunas empresas de mensajería y centros comerciales están instalando cargadores.
En Bogotá sí existe esta exención. En otras ciudades las políticas varían, por lo que se recomienda consultar la normativa local antes de comprar.
Depende de la marca. Las marcas con mayor presencia en el mercado colombiano tienen mejor disponibilidad de repuestos. Es un factor clave a considerar al momento de la compra.
Los testimonios reales de propietarios de motos eléctricas en Colombia pintan un panorama claro: la transición hacia la movilidad eléctrica no es una promesa futura, es una realidad presente y en expansión. El ahorro económico, el bajo mantenimiento, los beneficios regulatorios y la satisfacción de contribuir al medio ambiente son razones poderosas que impulsan a más colombianos a dar el salto cada día. Los retos existen, pero quienes ya recorrieron ese camino aseguran que valió la pena. ¿Estás pensando en unirte a esta comunidad? Déjanos tu pregunta o tu propio testimonio en los comentarios. Tu experiencia puede ser la guía que otro colombiano necesita para tomar la mejor decisión.